Un
mundo más conservador
Hoy
nuestro mundo pareciera estar dar pasos agigantados en dirección al cambio y la
transformación. Los últimos 40 años nos han traído progresos inmensurables en
la esfera de la tecnología y la cultura. Tablets, colisionador, globalización,
matrimonio gay, Mujer en el trabajo, más países democráticos que nunca en la
historia, elección de un afroamericano en la presidencia de la mayor potencia,
todo esto pareciera hablarnos de un planeta en donde todos los aspectos de la
vida están en constante transformación y permanente cambio.
Sin
embargo, en el terreno político y social nuestro mundo es en la actualidad cada
vez más conservador. Esto porque las viejas formas de conducir las sociedades
tales como la religión, la patria y el Estado-Nación siguen igual de vigentes
que siempre, o tal vez más fuertes que nunca. Las viejas formas y tradiciones son
nuestros referentes. No vivimos en una época más creativa en donde se estén
pensando y formando nuevas maneras de organizar la sociedad, si no que por el
contrario.
El
aumento de los partidos políticos eurofobos en los países de la Unión Europea,
el ascenso en todo el mundo del cristianismo y el islamismo como una alternativa
política y un planeta con los controles fronterizos más restrictivos de su
historia, son todos poderosos ejemplos de la plena vigencia de las
tradicionales formas de organizar la sociedad y la política.
Durante
décadas el proyecto de la Unión Europea fue un gran ejemplo de que el mundo
podía ser organizado de una manera diferente. Esta confederación se mostraba como
una auténtica forma de superación de los Estados-Nacionales. El acuerdo Schengen de 1985[1]
virtualmente eliminó las fronteras de los países miembros. La crisis del 2008 y
un creciente temor a la inmigración hicieron que el pasado 22 y 25 de Mayo, los
partidos contrarios a la existencia de la Unión Europea, consiguieran sus
mejores resultados en las elecciones parlamentarias europeas. Los resultados más
espectaculares los obtuvieron el United
Kingdom Independence Party(UKIP)[2] de
Inglaterra y el Frente Nacional de
Francia, consiguiendo ambos ser los partidos más votados de sus países. Sus
victorias remecieron su escenario
político y desnudaron la fragilidad del proyecto europeísta. El discurso
anti-UE basado en la defensa de las soberanías nacionales y de los estados, caló
hondo en una gran parte del electorado.
La defensa de las fronteras y de un
ordenamiento jurídico basado en los estados nacionales Estados-Nacionales es
algo que se puede apreciar en el creciente rechazo al proyecto
internacionalista de la UE y en la construcción de sendos muros en la frontera
mexicano- estadounidense y en Cisjordania. Durante la última década EE.UU no sólo ha
mantenido su política fronteriza si no que la ha fortalecido. Actualmente el
gobierno de EE.UU gasta 18 mil millones[3] de
dólares en su patrulla fronteriza, y se ha gastado otros 3mil millones en la
construcción de un muro en la frontera. Israel por su parte está construyendo
una barrera de más de 700 Km en lo que algún día será la frontera entre
Palestina e Israel.
La
religión, otro pilar fundamental de la organización social a lo largo de la
historia, hoy parece recuperar gran parte del terreno perdido en los proceso de
secularización de los siglos XIX y XX. El "mundo islámico", durante décadas
dominado por gobiernos de corte secular, hoy en día ve el ascenso del islamismo
como alternativa política. Con esto no me estoy refiriendo únicamente a las
posturas más extremas y violentas del Islam político, sino que también a las victorias
electorales de partidos islámicos moderados como el Partido de la Justicia y el
desarrollo del actual primer ministro de Turquía Erdoğan y del partido
islamista Enahda.
No sólo en el
mundo islámico la religión ha ganado una mayor influencia. En EE.UU. donde, salvo con algunas
excepciones, la norma a lo largo de su historia política había sido dejar la religión para el ámbito privado, desde los
años '80 la religión ha empezado a ganar terreno en el ámbito político. Este
fenómeno fue impulsado en gran medida
gracias al surgimiento de la Moral
Mayority en manos del reverendo Jerry Falwell. Esta organización, como
muchas otras pertenecientes a la denominada religious
right[4],
nació como respuesta al movimiento de la contra cultura de los años '60 y '70, el
cual se había caracterizado por cuestionar fuertemente valores tradicionales de
la sociedad norteamericana, tales como el matrimonio y la propiedad privada.
La
Moral Mayority y la religious right fueron claves a la hora
de darle la victoria electoral a Ronald Reagan en 1980 y en 1984. Desde
entonces el discurso religioso cristiano se ha insertado en la política
norteamericana, al punto que cada
candidato a presidente, sea demócrata o republicano, tiene que mostrarse a sí mismo como un hombre
creyente si es que quiere salir electo.
La gente a su vez es una que se ha
tomado posturas cada vez más socialmente conservadoras, justificadas bajo
argumentos de índole religioso. Actualmente en ese país un 50% de la población rechaza el aborto[5] y
un 42% la teoría de la evolución[6].
El poder de la religión en EE.UU. es tal, que la reforma de la salud de Obama
solo pudo ser aprobada cuando se le agregó una cláusula que estipulaba la
prohibición de financiar abortos. A pesar de que el actual presidente no fue
electo gracias al voto religioso, la fuerza que tiene la derecha religiosa en EE.UU.
hace muy posible que en 2016 vuelva a tener a uno de los suyos como presidente.
El viejo enemigo de EE.UU, Rusia, en
las últimas décadas ha tenido un aún más agresivo viraje hacia el
conservadurismo religioso. Desde la llegada de Putin al poder, el gobierno se
ha acercado a la Iglesia Cristiana Ortodoxa, de una manera que no se veía desde
los tiempos zaristas. El actual presidente de Rusia ha buscado hacer del país
un auténtico defensor de los "valores tradicionales", en contra de lo
que él considera la "bancarrota moral de occidente". Como parte de
esa defensa moral, el gobierno de Putin pasó una ley que prohíbe la "propaganda
homosexual" y otra que convierte en delito el "insultar los
sentimientos religiosos de la población", permitiendo que grupos musicales
como las Pussy riot pasaran por la
cárcel[7].
Puede ser que muchos aspectos de
nuestra vida sean hoy radicalmente diferentes de aquella de quiénes nos
precedieron, pero creo que es una ilusión
pensar que es distinta en su conjunto: si vemos con detención el mundo que nos
rodea, su forma de organización es la misma que hace 200 años. Pienso que si
quisiéramos hacer cambios de verdad radicales en la esfera de lo
político-social, sería útil que echáramos mano de la misma capacidad creativa e
inventiva que hemos usado para mejorar el conocimiento científico-tecnológico.
[1] Que
entraría en vigor en 1995
[3] Siendo
que el resto de esto de los organismos policiales federales, incluyendo el FBI,
gastó en conjunto 14,400 millones de dólares.
[4] Derecha
religiosa
[5] Gallup
2011
[6] Según la
encuesta realizada en agosto de 2006 por el Pew Research Center y el Pew Forum
on Religion and Public Life.
[7]
Luego de que en el El 21 de febrero de 2012
dieran un concierto sin autorización en la Catedral de Cristo
Salvador de Moscú.
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