domingo, 31 de agosto de 2014

Un mundo más conservador
Hoy nuestro mundo pareciera estar dar pasos agigantados en dirección al cambio y la transformación. Los últimos 40 años nos han traído progresos inmensurables en la esfera de la tecnología y la cultura. Tablets, colisionador, globalización, matrimonio gay, Mujer en el trabajo, más países democráticos que nunca en la historia, elección de un afroamericano en la presidencia de la mayor potencia, todo esto pareciera hablarnos de un planeta en donde todos los aspectos de la vida están en constante transformación y permanente cambio.
Sin embargo, en el terreno político y social nuestro mundo es en la actualidad cada vez más conservador. Esto porque las viejas formas de conducir las sociedades tales como la religión, la patria y el Estado-Nación siguen igual de vigentes que siempre, o tal vez más fuertes que nunca. Las viejas formas y tradiciones son nuestros referentes. No vivimos en una época más creativa en donde se estén pensando y formando nuevas maneras de organizar la sociedad, si no que por el contrario.
El aumento de los partidos políticos eurofobos en los países de la Unión Europea, el ascenso en todo el mundo del cristianismo y el islamismo como una alternativa política y un planeta con los controles fronterizos más restrictivos de su historia, son todos poderosos ejemplos de la plena vigencia de las tradicionales formas de organizar la sociedad y la política.
Durante décadas el proyecto de la Unión Europea fue un gran ejemplo de que el mundo podía ser organizado de una manera diferente. Esta confederación se mostraba como una auténtica forma de superación de los Estados-Nacionales. El acuerdo Schengen de 1985[1] virtualmente eliminó las fronteras de los países miembros. La crisis del 2008 y un creciente temor a la inmigración hicieron que el pasado 22 y 25 de Mayo, los partidos contrarios a la existencia de la Unión Europea, consiguieran sus mejores resultados en las elecciones parlamentarias europeas. Los resultados más espectaculares los obtuvieron el United Kingdom Independence Party(UKIP)[2] de Inglaterra y el Frente Nacional de Francia, consiguiendo ambos ser los partidos más votados de sus países. Sus victorias  remecieron su escenario político y desnudaron la fragilidad del proyecto europeísta. El discurso anti-UE basado en la defensa de las soberanías nacionales y de los estados, caló hondo en una gran parte del electorado.
            La defensa de las fronteras y de un ordenamiento jurídico basado en los estados nacionales Estados-Nacionales es algo que se puede apreciar en el creciente rechazo al proyecto internacionalista de la UE y en la construcción de sendos muros en la frontera mexicano- estadounidense y en Cisjordania.  Durante la última década EE.UU no sólo ha mantenido su política fronteriza si no que la ha fortalecido. Actualmente el gobierno de EE.UU gasta 18 mil millones[3] de dólares en su patrulla fronteriza, y se ha gastado otros 3mil millones en la construcción de un muro en la frontera. Israel por su parte está construyendo una barrera de más de 700 Km en lo que algún día será la frontera entre Palestina e Israel.
La religión, otro pilar fundamental de la organización social a lo largo de la historia, hoy parece recuperar gran parte del terreno perdido en los proceso de secularización de los siglos XIX y XX.  El "mundo islámico", durante décadas dominado por gobiernos de corte secular, hoy en día ve el ascenso del islamismo como alternativa política. Con esto no me estoy refiriendo únicamente a las posturas más extremas y violentas del Islam político, sino que también a las victorias electorales de partidos islámicos moderados como el Partido de la Justicia y el desarrollo del actual primer ministro de Turquía Erdoğan y del partido islamista Enahda.
            No sólo en el mundo islámico la religión ha ganado una mayor  influencia. En EE.UU. donde, salvo con algunas excepciones, la norma a lo largo de su historia política  había sido dejar la  religión para el ámbito privado, desde los años '80 la religión ha empezado a ganar terreno en el ámbito político. Este fenómeno  fue impulsado en gran medida gracias al surgimiento de la Moral Mayority en manos del reverendo Jerry Falwell. Esta organización, como muchas otras pertenecientes a la denominada religious right[4], nació como respuesta al movimiento de la contra cultura de los años '60 y '70, el cual se había caracterizado por cuestionar fuertemente valores tradicionales de la sociedad norteamericana, tales como el matrimonio y la propiedad privada.
La Moral Mayority y la religious right fueron claves a la hora de darle la victoria electoral a Ronald Reagan en 1980 y en 1984. Desde entonces el discurso religioso cristiano se ha insertado en la política norteamericana, al punto que  cada candidato a presidente, sea demócrata o republicano,  tiene que mostrarse a sí mismo como un hombre creyente si es que quiere salir electo.
            La gente a su vez es una que se ha tomado posturas cada vez más socialmente conservadoras, justificadas bajo argumentos de índole religioso. Actualmente en ese país  un 50% de la población rechaza el aborto[5] y un 42% la teoría de la evolución[6]. El poder de la religión en EE.UU. es tal, que la reforma de la salud de Obama solo pudo ser aprobada cuando se le agregó una cláusula que estipulaba la prohibición de financiar abortos. A pesar de que el actual presidente no fue electo gracias al voto religioso, la  fuerza que tiene la derecha religiosa en EE.UU. hace muy posible que en 2016 vuelva a tener a uno de los suyos como presidente.
            El viejo enemigo de EE.UU, Rusia, en las últimas décadas ha tenido un aún más agresivo viraje hacia el conservadurismo religioso. Desde la llegada de Putin al poder, el gobierno se ha acercado a la Iglesia Cristiana Ortodoxa, de una manera que no se veía desde los tiempos zaristas. El actual presidente de Rusia ha buscado hacer del país un auténtico defensor de los "valores tradicionales", en contra de lo que él considera la "bancarrota moral de occidente". Como parte de esa defensa moral, el gobierno de Putin pasó una ley que prohíbe la "propaganda homosexual" y otra que convierte en delito el "insultar los sentimientos religiosos de la población", permitiendo que grupos musicales como las Pussy riot pasaran por la cárcel[7]
            Puede ser que muchos aspectos de nuestra vida sean hoy radicalmente diferentes de aquella de quiénes nos precedieron, pero creo que es una  ilusión pensar que es distinta en su conjunto: si vemos con detención el mundo que nos rodea, su forma de organización es la misma que hace 200 años. Pienso que si quisiéramos hacer cambios de verdad radicales en la esfera de lo político-social, sería útil que echáramos mano de la misma capacidad creativa e inventiva que hemos usado para mejorar el conocimiento científico-tecnológico.






[1] Que entraría en vigor en 1995
[2] Partido de la Independencia del Reino Unido.
[3] Siendo que el resto de esto de los organismos policiales federales, incluyendo el FBI, gastó en conjunto 14,400 millones de dólares.
[4] Derecha religiosa
[5] Gallup 2011
[6] Según la encuesta realizada en agosto de 2006 por el Pew Research Center y el Pew Forum on Religion and Public Life.
[7] Luego de que en el El 21 de febrero de 2012 dieran un concierto sin autorización en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú.

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